Quetzaltenango tiene eslogan propio. Su nombre se ha convertido casi en un símbolo. Es inmediatamente asociado con toda una tradición cultural e intelectual. La cuna de la cultura, le dicen. Emperifollada, solemne, casi mítica, y a no ser por recientes esfuerzos alternativos, se podría afirmar que es heredera de una tradición artística en peligro de extinción. Y con esto no me refiero a que el campo esté muerto. La gente trabaja, se mueve, crea, se organiza, sale a la calle. El dinero para importar opiniones, visiones, trabajos no existe. Los sueños, las ganas, los proyectos, sí. De esta manera la cultura queda simplemente asociada al nombre de la ciudad como un fantasma agradable e inofensivo. Dan testimonio de todo esto, entre otros, los medios de comunicación social del área, que si bien guardan un espacio para “la cultura”, muchas veces no le dan el uso esperado. Esas plazas terminan por desaparecer o, simplemente, son sustituidas por un breviario del entretenimiento y la farándula: dos especialidades que resultan ser un “relleno” más productivo financieramente hablando. A ello se une la poca promoción a nivel del Gobierno local, que no pasa de continuar con el apoyo a los tradicionales certámenes establecidos de Literatura y Pintura, ni de asociar su apoyo a la cultura, únicamente con las manifestaciones del folclor local. Lo anterior, aunado al inexistente fomento cultural dentro de las familias, y al muchas veces inapropiado tratamiento de la literatura que tienen los establecimientos educativos - Con esto último me refiero a la imposición de varias lecturas que necesitarían de cierta madurez literaria para su apreciación (El señor Presidente, de M.A Asturias es un claro ejemplo) o por el otro extremo, a la preferencia de textos de autoayuda - tienen como resultado un alejamiento permanente entre juventud y arte, nacido del prejuicio, malamente adquirido, de que el arte es algo aburrido al que solo se dedican los adultos. Por todo esto surge el proyecto Luna Park, una revista de difusión del arte y la cultura para Quetzaltenango. Su nombre remite a varios aspectos que vale la pena resaltar:
jueves, 31 de mayo de 2007
Luna Park: una propuesta cultural para Xela
Quetzaltenango tiene eslogan propio. Su nombre se ha convertido casi en un símbolo. Es inmediatamente asociado con toda una tradición cultural e intelectual. La cuna de la cultura, le dicen. Emperifollada, solemne, casi mítica, y a no ser por recientes esfuerzos alternativos, se podría afirmar que es heredera de una tradición artística en peligro de extinción. Y con esto no me refiero a que el campo esté muerto. La gente trabaja, se mueve, crea, se organiza, sale a la calle. El dinero para importar opiniones, visiones, trabajos no existe. Los sueños, las ganas, los proyectos, sí. De esta manera la cultura queda simplemente asociada al nombre de la ciudad como un fantasma agradable e inofensivo. Dan testimonio de todo esto, entre otros, los medios de comunicación social del área, que si bien guardan un espacio para “la cultura”, muchas veces no le dan el uso esperado. Esas plazas terminan por desaparecer o, simplemente, son sustituidas por un breviario del entretenimiento y la farándula: dos especialidades que resultan ser un “relleno” más productivo financieramente hablando. A ello se une la poca promoción a nivel del Gobierno local, que no pasa de continuar con el apoyo a los tradicionales certámenes establecidos de Literatura y Pintura, ni de asociar su apoyo a la cultura, únicamente con las manifestaciones del folclor local. Lo anterior, aunado al inexistente fomento cultural dentro de las familias, y al muchas veces inapropiado tratamiento de la literatura que tienen los establecimientos educativos - Con esto último me refiero a la imposición de varias lecturas que necesitarían de cierta madurez literaria para su apreciación (El señor Presidente, de M.A Asturias es un claro ejemplo) o por el otro extremo, a la preferencia de textos de autoayuda - tienen como resultado un alejamiento permanente entre juventud y arte, nacido del prejuicio, malamente adquirido, de que el arte es algo aburrido al que solo se dedican los adultos. Por todo esto surge el proyecto Luna Park, una revista de difusión del arte y la cultura para Quetzaltenango. Su nombre remite a varios aspectos que vale la pena resaltar:
jueves, 24 de mayo de 2007
Solidaridad literaria

Francisco Alejandro Méndez es autor de varios libros de cuentos y una novela. Sus narraciones, de corte urbano, que han sido antologadas a nivel internacional, fueron reunidas, recientemente, en el tomo titulado Reinventario de ficciones/ Catálogo marginal de bestias, crímenes y peatones, del que se acaba de publicar una segunda edición.
Su relación con Quetzaltenango se estrechó en 1998 cuando ocupó, durante varios meses, el cargo de editor del periódico El Quetzalteco. Más adelante, Xela fue escenario de la presentación de su libro de cuentos Sobrevivir para contarlo, publicado por la editorial mexicana Praxis. Además Francisco Alejandro Méndez fue jurado de los Juegos Florales Hispanoamericanos. Colaboremos.
jueves, 17 de mayo de 2007
El aniversario de un sueño: Ati la revista del lago
Ambos están embarcados en una serie de proyectos culturales que parten de la revista Ati, una publicación que lleva un año en el área, y que dedica sus espacios a temas ambientales, culturales y de opinión.
En su nombre se han presentado libros, obras de teatro, exposiciones pictóricas, y se han organizado certámenes literarios, y encuentros de literatura infantil, entre otras actividades.
Sin embargo, más allá del arte, Ati se extiende hacia la comunidad a través de campañas sociales de protección del medio ambiente, y la promoción de valores de convivencia. Actualmente tiene el sueño de convertirse en un centro cultural, con sede en Panajachel, al servicio del arte y de la población. Enhorabuena.
Claudia Navas, escritora y periodista guatemalteca, realizó un encuentro infantil con la literatura, como parte del quinto festivalito. Fotos/Juan Miguel Arrivillaga
¿Cómo es tu mundo? es un concurso literario en cuya primera edición se reconoció el trabajo de Abner Chay, Valentina Ricca, Irene Platerrueda y Lidia Ramírez. Ellos, junto a otros setenta concursantes, enviaron sus trabajos literarios a la redaccion de Ati, la revista del lago.
sábado, 12 de mayo de 2007
Lo que el Festival dejó
Y no es para menos, luego de haber logrado que durante seis días, casi 3 mil personas disfrutaran de poesía contemporánea guatemalteca, rusa e hispanoamericana en general, en voz de un buen grupo de poetas guatemaltecos y extranjeros que, ahora, se trasladaron para El Salvador, donde la fiesta de las letras continúa.
De acuerdo con el coordinador de Metáfora, Marvin García, el festival alcanzó sus objetivos. Todo un incentivo para pensar ya en la cuarta edición del Festival para mayo del otro año, y continuar con la promoción del arte y la literatura en Quetzaltenango, a través del grupo. Tarea nada fácil en un país con un perfil socioeconómico como el nuestro, en el que si bien el arte podría parecer una tarea inútil, no deja de ser imprescindible porque, simplemente, nos ayuda a ser más humanos.



Evtushenko
martes, 8 de mayo de 2007
Un vistazo al Festival
Metáfora trabajando/ fotos: Gerardo Muñoz
Durante la lectura en el Parque a Centroamérica el domingo en la mañana. Allí, además, compartieron el escenario con los estudiantes del Colegio Suizo Quetzaltenango.
Los quetzaltecos también se dieron cita en el auditorium de la Casa de la Cultura.

El poeta ruso, Evguéni Alexándrovich Evtuchenko, durante su presentación en Casa de la Cultura.
Rodolfo Dada, poeta costarricense.
viernes, 4 de mayo de 2007
La hora de la poesía
- Javier Campos, chileno y ganador del premio internacional “Juan Rulfo” en la categoría de Poesía, en el año 2002.
- Roberto Dada de Costa Rica, que ha participado en varios Festivales latinoamericanos.
- Erick Gil Salas, también costarricense. Ganó, hace algunos años, los Juegos Florales de Quetzaltenango en la categoría de poesía.
- Neida Pérez, poeta colombiana.
- Otoniel Guevara, poeta salvadoreño, director de Fundación Metáfora.
- Guadalupe Elizalde, poeta, ensayista, cuentista y periodista mexicana.
- Paolo Guinea publicó Voz en off.
- Rosa María Chávez autora de Casa solitaria.
- Julio Serrano, Las palabras y los días
- Juan Pablo Dardón, Breves conversaciones de la Sicosis
- Ana María Rodas. Premio Nacional de Literatura del año 2000.
- Luz Méndez de la Vega. Premio Nacional de Literatura de 1994.
- Carolina Escobar Sarti quien publicó recientemente No somos poetas.
- Javier Payeras autor de Soledadbrother, entre otros.
- Alan Mills, autor de Marca de agua.
Ellos, entre otros, se darán cita, de manera alternativa, en los siguientes espacios:
Sábado 5 de mayo a las 19:00 horas en el Teatro Municipal
Domingo 6 de mayo a las 10:00 horas en el Parque a Centroamérica
Lunes 7 de mayo a las 18:30 horas en el Auditorium de la Casa de la Cultura
Martes 8 de mayo a las 15:00 horas en el Aula Magna de la Universidad Rafael Landívar; y a las 19:00 en diversos cafés de la ciudad.
Miércoles 9 de mayo a las 16:00 horas se llevará a cabo un conversatorio acerca del poeta quetzalteco Otto René Castillo, en la Universidad Rafael Landívar.
Y el Jueves 10 de mayo a las 19:00 horas, la clausura en el Teatro Municipal
No se lo pierdan.