jueves, 17 de mayo de 2007

El aniversario de un sueño: Ati la revista del lago

Mientras Quetzaltenango celebraba el Tercer Festival de Poesía; en Panajachel un proyecto cultural similar celebraba su quinta edición. Se trata del Festivalito, una actividad bimensual organizada por Juan Miguel Arrivillaga y Lucía Escobar, dos artistas guatemaltecos que han hecho presencia en Xela, entre otras actividades, mediante su columna semanal en El Quetzalteco.
Ambos están embarcados en una serie de proyectos culturales que parten de la revista Ati, una publicación que lleva un año en el área, y que dedica sus espacios a temas ambientales, culturales y de opinión.
En su nombre se han presentado libros, obras de teatro, exposiciones pictóricas, y se han organizado certámenes literarios, y encuentros de literatura infantil, entre otras actividades.
Sin embargo, más allá del arte, Ati se extiende hacia la comunidad a través de campañas sociales de protección del medio ambiente, y la promoción de valores de convivencia. Actualmente tiene el sueño de convertirse en un centro cultural, con sede en Panajachel, al servicio del arte y de la población. Enhorabuena.

Claudia Navas, escritora y periodista guatemalteca, realizó un encuentro infantil con la literatura, como parte del quinto festivalito. Fotos/Juan Miguel Arrivillaga




¿Cómo es tu mundo? es un concurso literario en cuya primera edición se reconoció el trabajo de Abner Chay, Valentina Ricca, Irene Platerrueda y Lidia Ramírez. Ellos, junto a otros setenta concursantes, enviaron sus trabajos literarios a la redaccion de Ati, la revista del lago.

En Octubre 2006, dentro de las actividades de El Festivalito, el escritor guatemalteco Maurice Echeverría presentó su última novela Diccionario Esotérico, ganadora del premio centroamericano de novela Mario Monteforte Toledo.

2 comentarios:

paulaescribe dijo...

es increible y tan pero tan satisfactorio ver como sigue cosechando frutos tan buen proyecto adelante!

Pedro dijo...

Conocí la revista Ati hace como seis meses, y cada vez que visito nuestro hermoso atitlán, intento siempre regresar con un ejemplar. No ha dejado de asombrarme su seriedad en la lucha por encontrar ideas y alternativas que nos invitan a practicar el respeto por la tierra que nos alimenta y alberga, involucrando todo humano sin discriminación de ningún tipo, medios como este deberían multiplicarse y tener la atención de cada ente que siente amor por la vida propia y la de los chiquitines que tienen el derecho de seguir disfrutando de un regalo que no se diseño para ser temporal...

Felicidades Ati, el corazón del lago agradecerá tu lucha...